La interface es el elemento clave de comunicación o aspecto fundamental de diseño y presentación de los contenidos. Actualmente, se diseñan interfaces orientadas al usuario, lo más cercanas posible al lenguaje humano, incluyendo el modo de presentar la información en la pantalla y las funcionalidades brindadas al usuario para interactuar con el programa.
Según Gallego y Alonso (1997), las características principales de una interface orientada al usuario deben ser:
Facilidad de manejo: la mejor interface de usuario es aquella que requiere el menor esfuerzo de aprendizaje.
Originalidad: para promover la motivación y exploración.
Homogeneidad: requiere de una interfaces con funciones claras para moverse en el programa, incluyendo un mapa general.
Versatilidad: que pueda incorporar nuevas funciones específicas.
Adaptabilidad: deberá tener modalidades de navegación de acuerdo al contenido, los destinatarios y el nivel de profundidad.
Multimodalidad: con interacción de modalidades de comunicación necesaria para cada concepto. Multidimensionalidad: para los diseños hipermediales.
Agilidad: para que la interacción sea dinámica.
Transparencia: cuanto mas natural sea, será más fácil para el usuario á acceder a los contenidos.
Interactividad: darle al usuario un papel protagónico.
Conectividad: para utilizar redes.

Respecto de las funciones, la interface debe tener una triple funcionalidad: utilidades, navegación e información.
En su artículo sobre los agentes de interface, Brenda Laurel (1990) señala como principales características de las mismas: son dar respuestas, actuar como agente, competencia y accesibilidad.


Resultado de imagen de diseños de la interfaz de comunicación del software educativo


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